En casi todo el país el esquema es conocido: la provincia regula y un privado opera por concesión. Entre Ríos eligió otro camino: el IAFAS — Instituto de Ayuda Financiera a la Acción Social — no solo administra el juego provincial sino que opera directamente los casinos de la red: Paraná, Colón, Gualeguaychú y las demás salas de la costa. La casa, literalmente, es del Estado.
El diseño tiene su lógica en el nombre del instituto: la recaudación del juego entrerriano tiene destino social por mandato — acción social, salud, asistencia — y el mostrador de la sala es, en ese esquema, una ventanilla de financiamiento público. La revista lo cuenta sin épica ni ironía: es un modelo, con sus defensores y sus críticos, y es el que rige en toda la costa del Uruguay.
Para el viajero el efecto práctico es doble. Uno: la tipificación de las fichas — esta revista marca esas salas como «casino estatal», con su nombre honesto. Dos: la verificación va por los canales del propio IAFAS (enlaces EDITABLE) en lugar de un registro de concesionarios. La puerta, eso sí, no distingue modelos: 18+ con DNI en las tres provincias del viaje.